Tanto el envasado primario como el secundario responden a sus finalidades exclusivas en el envase final. En envasado de fluidos de Wipak responde eficientemente a los requisitos de esterilización, transporte, almacenamiento y manejo.

Los fluidos intravenosos (IV) son soluciones preparadas químicamente que se administran al paciente. Se personalizan acorde con las necesidades del organismo y se utilizan como sustitutivos de fluidos perdidos, azúcares, sales, grasas y otras sustancias vitales para el organismo humano y/o utilizadas como coadyuvantes para la administración de medicamentos por vía intravenosa. Los fluidos intravenosos existen en cuatro formas: coloides, cristaloides, plasma y componentes sanguíneos, y soluciones de transporte de oxígeno.

La transfusión de sangre supone un aporte de sangre a través de una línea intravenosa. Las transfusiones pueden ser necesarias tras una lesión o una intervención quirúrgica que ha provocado una pérdida de sangre considerable. Algunas enfermedades, tales como la anemia, el cáncer, la hemofilia, las enfermedades renales o hepáticas y las infecciones graves pueden poner trabas a la producción de sangre sana en el propio organismo. En estos casos, se puede recurrir a la terapia de transfusión. Se puede realizar en un hospital o en un centro ambulatorio. El plasma fluye desde una bolsa y a lo largo de la línea durante 1–4 horas.

Envasado de recubrimiento de fluidos para aumentar la seguridad de los pacientes

La bolsa de fluido intravenoso presenta un puerto para inyección y un puerto para el conjunto de administración. Ambos puertos se encuentran en la parte inferior de la bolsa para administración intravenosa cuando cuelga verticalmente. El puerto de inyección de medicamentos permite la inyección de la medicación en el fluido, para su posterior uso por parte de un profesional de la salud. El puerto para el conjunto de administración es donde se inserta la púa del conjunto de administración intravenosa (los tubos de administración).

Las bolsas de fluidos intravenosos presentan un recubrimiento para proteger los puertos frente al polvo y la contaminación durante el transporte, el almacenamiento y el manejo. Este envasado secundario puede presentar propiedades de alta barrera para proteger el fluido del oxígeno y otros gases. La envoltura secundaria también contribuye a proteger el fluido intravenoso del interior, mantener una concentración estable y prevenir la evaporación del agua del envase, por ejemplo.

Material usado en la bolsa primaria: la necesidad de imprimibilidad

Cada bolsa de fluido intravenoso debe presentar una etiqueta que ofrece información importante que se debe examinar antes de que el fluido se administre a un paciente. Entre esta información están el tipo (por nombre y por categoría de los solutos presentes), cantidad de fluido intravenoso en mililitros y fecha de caducidad. Muchos fluidos intravenosos de tipos diversos se envasan en bolsas de plástico cuyo aspecto no difiere mucho de unas a otras. Un fluido intravenoso inadecuado puede ser perjudicial o incluso mortal para el paciente. Todas las soluciones intravenosas presentan un tiempo de conservación y no deben usarse tras la fecha de caducidad indicada.