La diálisis sustituye a la función de los riñones en los pacientes con insuficiencia renal y también se utiliza ocasionalmente como tratamiento de determinadas formas de intoxicación. La resistencia fiable a la perforación y la transparencia del componente de film son características importantes en todo sistema de envasado para diálisis.

Aumento drástico de la demanda de diálisis

Las formas de tratamiento, los sistemas y los productos destinados a este tratamiento de soporte vital se encuentran en plena expansión. En línea con esta demanda creciente, los sistemas de envasado no dejan de evolucionar en favor de la seguridad y la comodidad de los pacientes.

El eficiente film multicapa Wipak proporciona una excelente resistencia a la perforación. Nuestros productos basados en PA/PE son resistentes y presentan una buena transparencia. Ofrecemos productos de film también para las soluciones flowpack.

Fundamentos de la diálisis

La diálisis se divide en dos tipos principales: peritoneal, realizada principalmente en alas de urgencias y en los países en desarrollo, y la hemodiálisis, que se practica en los centros de diálisis. Entre sus técnicas se encuentran la hemodiálisis intermitente, la hemofiltración y hemodiálisis continuas, y la diálisis peritoneal. En todas las modalidades se produce intercambio de solutos y se eliminan fluidos de la sangre, mediante diálisis y filtración a través de membranas permeables.

Durante la diálisis se produce la difusión pasiva de los solutos del suero entre compartimentos de fluido siguiendo un gradiente descendiente de concentración (transporte difusivo). Durante la filtración, el agua del suelo pasa de un compartimento a otro siguiendo un gradiente de presión hidrostática, arrastrando consigo el soluto (transporte convectivo). Con frecuencia, los dos procesos se utilizan de forma combinada (hemodiafiltración). La hemoperfusión es una técnica raramente utilizada que elimina las toxinas haciendo pasar el plasma a través de un lecho de material adsorbente.

La diálisis y la filtración pueden realizarse de forma intermitente o continua. La terapia continua, empleada exclusivamente para las lesiones renales agudas, se tolera en ocasiones mejor que la terapia intermitente en el caso de los pacientes inestables, dado que el soluto y el agua se extraen más lentamente. Todas las formas de diálisis, excepto la diálisis peritoneal, requieren acceso vascular; las técnicas continuas requieren un circuito directo veno-arterial o veno-venoso.

La técnica elegida depende de diversos factores, entre los que están la necesidad principal (extracción de soluto o de agua, o bien ambas), indicación subyacente (intoxicación o insuficiencia renal aguda o crónica), acceso vascular, estabilidad hemodinámica, disponibilidad, conocimientos del personal local y preferencias y capacidades del paciente (por ejemplo para diálisis a domicilio).